El Lobby
◗ Zapopan, regalo de Navidad del PAN para Vielma
Un nada grato regalo de Navidad parece ser que recibirá el alcalde electo priísta de Zapopan, Héctor Vielma, por parte de su homólogo, el saliente panista Juan Sánchez Aldana: un verdadero relajo.Todo indica que la administración de Sánchez Aldana finalizará como inició, en una serie de escándalos que van, desde el derroche de recursos hasta los pleitos de vecindad siempre presentes en las sesiones de cabildo, las que poco a poco el panista fue moviendo de horario hasta darse por las noches, ante la amenaza constante de manifestaciones dentro del salón de las sesiones y como estrategia para obstaculizar la información. Sesiones del Ayuntamiento que terminan por la madrugada cuando noticieros y diarios se las ven ya difícil para que la información fluya en tiempo y forma.
La del viernes fue una más de las sesiones que mostró de nueva cuenta la forma autoritaria en que Sánchez Aldana se ha manejado durante su trienio.
Programada para las 19:30 horas, la sesión inició con poco tiempo de retardo, no muy común en las sesiones que se llevan a cabo en el municipio, con la lectura de un desplegado firmado por contratistas de obras a los que el Ayuntamiento les debe, y con la finalidad de culpar a la fracción priísta de impedir el adeudo que se les debe a los empresarios.
Fue una jugarreta con la que el gobierno panista pretendía lavarse las manos y presionar para la aprobación de un crédito por 250 millones de pesos con Banobras, a pagarse a 9 años.
Y fue además una justificación con la cual señalar a la oposición como la única responsable de que el municipio no pague a quien le debe, toda vez que el Tribunal Administrativo del Estado (TAE) tumbó la solicitud de deuda al ordenar al Ayuntamiento que se abstuviera de votar la misma en el pleno del Cabildo.
Ante tales hechos, el as bajo la manga del gobierno de Juan Sánchez Aldana no funcionó como se esperaba. Y si no cuajó, fue debido al poco tacto político con la que se maneja el edil.
En la sesión, estaban presentes los ingenieros que pedían a gritos –no es metáfora, así fue–, el pago de su trabajo. Ellos empezaron a gritarle al coordinador de los priístas en Zapopan, Jesús Casillas, que era un ratero a lo cual el priísta respondió diciéndoles que existen por lo menos 400 millones de pesos en las arcas municipales como para finiquitar el adeudo que la administración municipal mantiene con ellos.
Sin embargo, cuando el regidor del PRI quiso hablar para detallar la información, Sánchez Aldana se negó en todo momento a cederle el uso de la voz, por lo que sus acciones hablaron más que las palabras que nunca se atrevió a decir.
Casillas argumentó a los furibundos constructores que dinero hay; Aldana, que no hay, que los recursos existentes están etiquetados. Pero eso nunca lo dijo, al menos a los interesados. Sus declaraciones sólo tuvieron eco en una improvisada rueda de prensa en la que, según él, no se le dio la palabra a la fracción del PRI debido al gran escándalo que prevalecía en la sesión: ingenieros exigiéndole cuentas al alcalde, opositores al Macrobús que levantaron mantas y pancartas en contra del sistema de transporte a su paso por Zapopan y un cúmulo pequeño de personas que gritaban “¡se ve, se siente, Juanito está presente!”.
La porra causó un poco de extrañeza entre los reporteros de los medios de comunicación: ¿era para el alcalde, o para Juanito, el de Iztapalapa
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