Juan José Solis Delgado
Continuando con el tema de MONITOR de José Gutiérrez Vivó, es importante abordar también, la perspectiva de quienes por rebote (y como anillo al dedo) se vieron beneficiados con la salida del aire de Gutiérrez Vivó.
En principio, prácticamente todos los opinadores. Recordemos que quienes participaban en las mesas de análisis de MONITOR escalaban muy pronto un grado de aceptación muy sólido. Quienes hoy analizan, se iniciaron nada más y nada menos que en el MONITOR de Gutiérrez Vivó; sin embargo, por ningún lugar aparece el reconocimiento al impulso que éste les dio a sus carreras de opinadores profesionales. Todos esos analistas de hoy (por cierto, muchos de ellos tan desleales como su inteligencia), que ayer fueron lanzados como líderes de opinión aprovechando el prestigio de JGV, ahora cobardemente inducen sus análisis o simplemente venden opinión a cambio de unas cuantas monedas.
Desde luego otro sector beneficiado con la desaparición del espectro radiofónico de Gutiérrez Vivó, fue el de los presentadores de noticias. Pues a pesar de los estudios cuchareados, ninguna emisora se acercó a los índices de audiencia de MONITOR de la mañana. Con JGV aniquilado, la audiencia tuvo que acomodarse en las opciones (buenas o malas) que ofrece la radio mexicana. Algunos lectores de noticias se pitorrearon de la salida de Gutiérrez Vivó, pero otros en una actitud hipócrita, mostraban indignación ante la salida del aire de MONITOR, al tiempo que preparaban su siguiente proyecto radiofónico.
Estos presentadores de noticias, actuaron como carroñeros llevando para sus medios a los analistas y personal altamente entrenado en materia periodística. Eso si, a la fecha siguen mostrando una hipócrita indignación; pero tampoco mueven un dedo para desde su estatus, solicitar el regreso de su máximo competidor.
De regresar Gutiérrez Vivó a la radio mexicana, muchos de los que ahora están en la cumbre de los ratings, perderían audiencia y patrocinadores, lo que hace entender porque no harán nada para que regrese.
Interstitcios
Doscientos años del inicio de la guerra de independencia merecieron una faustosa celebración por parte del gobierno federal. Celebremos pues, porque a pesar de todo, tenemos mucho que celebrar, pero también no olvidemos que hay todavía mucho camino por andar.
Aviso también, que (si no le pasa nada al país) nos leemos hasta el próximo lunes 20.
twitter: @juanjosesolis
En principio, prácticamente todos los opinadores. Recordemos que quienes participaban en las mesas de análisis de MONITOR escalaban muy pronto un grado de aceptación muy sólido. Quienes hoy analizan, se iniciaron nada más y nada menos que en el MONITOR de Gutiérrez Vivó; sin embargo, por ningún lugar aparece el reconocimiento al impulso que éste les dio a sus carreras de opinadores profesionales. Todos esos analistas de hoy (por cierto, muchos de ellos tan desleales como su inteligencia), que ayer fueron lanzados como líderes de opinión aprovechando el prestigio de JGV, ahora cobardemente inducen sus análisis o simplemente venden opinión a cambio de unas cuantas monedas.
Desde luego otro sector beneficiado con la desaparición del espectro radiofónico de Gutiérrez Vivó, fue el de los presentadores de noticias. Pues a pesar de los estudios cuchareados, ninguna emisora se acercó a los índices de audiencia de MONITOR de la mañana. Con JGV aniquilado, la audiencia tuvo que acomodarse en las opciones (buenas o malas) que ofrece la radio mexicana. Algunos lectores de noticias se pitorrearon de la salida de Gutiérrez Vivó, pero otros en una actitud hipócrita, mostraban indignación ante la salida del aire de MONITOR, al tiempo que preparaban su siguiente proyecto radiofónico.
Estos presentadores de noticias, actuaron como carroñeros llevando para sus medios a los analistas y personal altamente entrenado en materia periodística. Eso si, a la fecha siguen mostrando una hipócrita indignación; pero tampoco mueven un dedo para desde su estatus, solicitar el regreso de su máximo competidor.
De regresar Gutiérrez Vivó a la radio mexicana, muchos de los que ahora están en la cumbre de los ratings, perderían audiencia y patrocinadores, lo que hace entender porque no harán nada para que regrese.
Interstitcios
Doscientos años del inicio de la guerra de independencia merecieron una faustosa celebración por parte del gobierno federal. Celebremos pues, porque a pesar de todo, tenemos mucho que celebrar, pero también no olvidemos que hay todavía mucho camino por andar.
Aviso también, que (si no le pasa nada al país) nos leemos hasta el próximo lunes 20.
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