martes, 21 de septiembre de 2010

Reciclaje a la PRIAN

Jane de la Selva

21 de Septiembre, 2010 - 06:01 | 

La familia de Luis Echeverría Álvarez, ha puesto a la venta 14 predios en el estado de Quintana Roo para pagar deudas del ex presidente. Las vastas propiedades "adquiridas" durante su mandato, es solo uno de los abiertos atracos a la nación de aquella época, en la que el gobierno se disfrazaba de "mexicana soberanía" pero sólo plasmada en los trajes autóctonos portados por una entrenzada doña Esther y las guayaberas "adoptadas" de Cuba, como si fueran oriundas de la península yucateca.

Aunque el idilio mayor se sabe lo tuvo Don Luís con las costas de la bella Quintana Roo donde ahora necesitan vender lo "adquirido" sus hijas para subsanar adeudos, no se libró de la avidez de acaparar otros promisorios sitios entonces vírgenes como Ixtapa en Guerrero, dejándole la mesa puesta al posterior dedazo presidencial de la dictadura priista, José López Portillo, quien también gozó de esas mieles tropicales que por herencia le tocaron. Los más viejos no olvidan el "Partenón a la mexicana" que se mandó a hacer en aquella recién nacida plaza turística, el alto mando de la policía del licenciado, que no sabemos si en paz descansa, a quien llamaban el temible  "Negro" Durazo.

Pero sin conformarse con la rebatinga de bienes vírgenes de la nación en QR, Morelos e Ixtapa antes de su retirada, Echeverría también se emberrinchó con un pueblo costero en el estado de Nayarit .Quiso idear el "visionario presidente" la "comunidad ideal" sobre el Pacífico. Armó uno de los famosos "fideicomisos" y para taparle el ojo al macho edificó un gran hospital, servicios modernos y una infraestructura, hoy harto  dilapidada, para luego cumplir con los "compromisos adquiridos". Como no le dio tiempo de dar seguimiento a tales planeaciones, este "proyecto piloto" quedó abortado y los grandes costos que implicó la asignación de mega fondos a "dicho esfuerzo", "se esfumaron". No obstante, quedó allí un monumento más, a la rapiña del PRI: otra inmensa mansión en una imponente punta marítima. Y lo que nunca ha fallado: la jugosa  repartición a los "allegados" incondicionales, de miles de hectáreas arrebatadas a sus timados e impotentes propietarios, tanto agrícolas como hermosas y cristalinas playas, que hasta hoy, 35 años después, están siendo vendidas por los beneficiados para desarrollarse. O sea, pasamos del latifundismo porfiriano al latifundismo del partido oficial en el poder. No se vale.

Las podridas aventuras de la vida pública en México, se han ido reciclando.

Han dado muchas y variadas volteretas, para después revolcarse en la misma ambición y codicia.

Se maravillan los funcionarios "aventureros", como lo hacemos nosotros, con nuestras joyas de la naturaleza que "van cayendo estas, de mano en mano", y como ejemplo tenemos las más de 500 hectáreas frente a una costa turquesa sobre la bahía de Banderas, que finalmente vendió un tal Gil Díaz, a un acaudalado e influyente industrial tapatío, luego de haberlas obtenido de su amigo Salinas, en pago seguramente a algún "valioso servicio",  y este a su vez las obtuvo de De la Madrid.

Habrá que ir deduciendo o detectando en qué playa caerán ahora los Calderón. 

¿Será donde mismo dicen cayeron los Fox y el ex gobernador de Jalisco?  Tierras muy "majas" las de la Costa Alegre que hoy en algunas de ellas se discuten títulos en tribunales, porque ya no se dejan engañar ni desarraigar igual, los antiguos habitantes a quienes despojan para "tomar posesión", como han hecho en donde quiera que les brillan los ojitos "por el antojo".   

O no se si la pareja en cuestión habrá llegado a tiempo a la repartición de afamados paraísos que con celo resguarda un desenvuelto y astuto gobernador, cerca de la "obsesión fallida"  de Echeverría.  Del pueblo que "iba a ser, perfecto".

O de plano le harán como Montiel, mentor de Peña, que se llevó parte del botín a Europa, con la cola entre las patas, donde les aguarda a los huidos un opulento pero plácido entorno en el primer mundo, donde no hay guerra.

Pronto se verá.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Deja tu comentario que sera publicado automaticamente; si este,no fue publicado por favor notificalo a nuestro correo electronico sadimyer@gmail.com