viernes, 12 de noviembre de 2010

“LA PERSPECTIVA DE MÉXICO: PARTIDOCRACIA VS. SOCIEDAD”


POR JOSÉ DOLORES MÁRTIR

Sufrimos los mexicanos en este 2009 un proceso electoral para elecciones intermedias, carente de contenido, sin programas ni plataformas electorales sugestivas y estimulantes para el electorado. Un proceso electoral preparado por un sistema corporativo que devino en partidocracia, al haberse dado un proceso fallido hacia la democracia, del año 2000 al 2009. Los resultados electorales sin embargo fueron sorprendentes hasta para los mismos triunfadores. El PRI arrasó en todo el país, salvo alguna excepción, al partido de la derecha en el poder, paralelamente con la intensa y extensa militarización del país, bajo el pretexto del combate institucional contra el crimen organizado, es decir, contra el narcotráfico. Desafortunadamente, ninguno de los organismos políticos de las lides electorales, han sido capaces de comprender las cualidades excepcionales del pueblo mexicano, expresadas en el momento de emitir su voto para decidir el rumbo político social del país. Y eso pasa por el profundo desprecio que las cúpulas políticas del poder sientes por la sociedad mexicana, y cuyo alejamiento de los intereses nacionales y populares, los ha conducido a pensar y actuar al margen de la realidad, tomando en consideración solamente los intereses de sus pares y socios que han convertido a la política en un mercado, ajeno a todo principio ideológico, social y político, ajenos a todo interés nacional y popular. Así es como se ha construido una partidocracia, es decir un grupo gobernante desde adentro o afuera del aparato de gobierno, formado por una mayoría de partidos políticos que no lo son en realidad y que no representan clases o sectores sociales de la Nación, sino solamente los intereses del grupo político en que se mueven.
Porque… de acuerdo a los principios de la ciencia política ¿Qué es un partido político y un sindicato?
UN SINDICATO ES UNA ORGANIZACIÓN FORMADA POR TRABAJADORES QUE SE UNEN PARA LA DEFENSA DE SUS DERECHOS LABORALES Y DE CLASE, INDEPENDIENTEMENTE DE LA FILIACIÓN POLÍTICA O CREDO RELIGIOSO AL QUE PERTENEZCAN, porque sus interés fundamental es el luchar por elevar su nivel de vida, fortaleciendo la conciencia ideológica y política de sus agremiados pero respetando los objetivos para los que el sindicato ha sido creado. Eso significa simplemente que un sindicato no puede pertenecer a un partido político o a una institución religiosa, cuales quiera que estos sean.
UN PARTIDO POLÍTICO ES LA FORMA SUPERIOR DE ORGANIZACIÓN QUE LOS CIUDADANOS ASUMEN PARA IMPULSAR EL DESARROLLO ECONÓMICO, SOCIAL Y POLÍTICO DE UN PAÍS, QUE LUCHA POR TOMAR EL PODER O POR CONSERVARLO SI YA LO HA CONQUISTADO, APLICANDO LOS PRINCIPIOS Y PROGRAMAS QUE LOS DISTINGUEN. SUS MIENBROS SE AFILIAN VOLUNTARIAMENTE UNA VEZ CONOCIDA LA DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS, LOS ESTATUTOS Y PROGRAMAS QUE CONSTITUYEN SUS SOCUMENTOS BÁSICOS. DE SU PROGRAMA SE EXTRAEN LOS PROBLEMAS DE MAYOR RELEVANCIA NACIONAL PARA OFRECER SOLUCIONARLOS SI EL PARTIDO SE VE FAVORECIDO POR EL VOTO MAYORITARIO EN CADA PERIODO ELECTORAL. ESTA PROMESA DOCUMENTADA SE LLAMA: PLATAFORMA ELECTORAL. POR ELLO UN PARTIDO POLÍTICO DEBE REPRESENTAR LOS INTERESES DE UNA CLASE SOCIAL O DE ALGUNO DE SUS SECTORES O GRUPOS DE PRESIÓN.
Desafortunadamente en los últimos años se han dado muchísimos casos de militantes, dirigentes o funcionarios que cambian de partido como cambiar de zapatos, sin importarles los principios y programas que animan cada vida partidaria. A los priistas que se fueron al PAN, se les olvidó la historia patria y el papel que la derecha ha desempeñado en México, en cada uno de sus periodos históricos.
Son los políticos pragmáticos que solo ventean la posibilidad de acceder a cargos públicos y otras posiciones de poder que se traduzcan en lucros para engordar sus escarcelas personales. Y con ésta práctica se hizo presente y casi normal en todos los llamados partidos políticos, fue esa actitud política la que reprobaron miles y miles de ciudadanos al anular su voto el día cinco de Julio, de diversas maneras, o absteniéndose de ir a votar la casi mitad del electorado.
El voto nulo, el voto en blanco, o los que votaron por Fidel, el candidato de la “perrada”, estaba repudiando de esa manera las corruptelas, la voracidad, la irresponsabilidad, la ineptidud y la inconsciencia e ignorancia de los partidos políticos profesionales y existentes en todos los partidos políticos.
Sin embargo, a pesar de todo, el pueblo mexicano, deseoso de cambio, votó en el año 2000 por Vicente Fox, que resultó ser el primer magistrado más ignorante, más torpe y palurdo que el voto útil haya producido. Y fue él quien hizo la campaña de Felipe Calderón, burlando la ley respectiva y mostrando de este modo ese profundo desprecio al pueblo mexicano. Sí hubo el cambio, pero no el deseado, pues fue en reversa.
Pero hablábamos de partidos políticos y sindicatos en su significado original como representativos de los intereses de las clases sociales que conforman a la sociedad mexicana. Para ello, para tener mayor claridad en el concepto de clase social, vamos a definirla. Las clases sociales son agrupaciones de personas que se identifican como tales en el proceso productivo según el lugar y calidad de su presencia en el escenario social, con intereses muy definidos cuyas características sobresalen por encima de cualquier expresión retórica. Es decir, que existen tres aspectos que no admiten discusión para ubicar cada grupo o clase social en el lugar que les corresponde.
1. ¿Diriges o te dirigen en el proceso productivo?
2. ¿Eres propietario de los medios de producción, o solamente recibes un salario por cada jornada laboral?
3. ¿Finalmente, a quién beneficia la plusvalía generada en el proceso productivo?
De las respuestas a estas tres cuestiones fundamentales, se deriva la ubicación de cada quien en el escenario productivo nacional. Hay “teóricos” que pretenden convencernos de que hay partidos políticos capaces de agrupar a toda la sociedad. Eso pretendió al nazi-fascismo, intentando aniquilar por la fuerza de un Estado en manos de criminales a las diversas clases sociales no afines a las cúpulas de poder económico, social y político que transitoriamente gobernaron a países como Alemania, Italia, el Japón, y sus satélites europeos y asiáticos. Eso mismo pretendió Francisco Franco en España, con la ayuda del nazi-fascismo, pero especialmente con el apoyo directo de la iglesia católica. Era un sistema corporativo, en el que la clase sociales aparentemente desaparecían para conformar un solo cuerpo con el aparato de gobierno o del Estado. En la España franquista, bajo el manto teórico religioso, que sostenía que el corporativismo eliminaba el parlamentarismo tedioso e inútil, a la sombra de un dictador enérgico y omnipresente en todos los ámbitos. Se llegó incluso al extremo de que las cuotas de los sindicatos eran recogidas por un ministro del gabinete, bajo el pretexto de prevenir de este modo la corrupción de los líderes sindicales. Al ser derrotado el nazi-fascismo al concluir la II Guerra Mundial, estas experiencias fueron tomadas oportunamente por el presidente Miguel Alemán, para instaurar en México el sistema corporativo a la mexicana. Esto fue posible aprovechando la estructura pluriclasista adoptada por el gran Frente Nacional Democrático y Patriótico creado en 1938 para frenar las acometidas de nazi-fascismo en el ámbito nacional, adoptando el nombre de Partido de la Revolución Mexicana (PRM). En ese gran frente nacional estaba integrado también el Ejército Mexicano, mismo que se separó cuando a nivel internacional la derrota del nazi-fascismo era inminente. El señor Presidente de la República era, para 1946, “el gran timonel” de la política mexicana y su desarrollo económico y social. Por eso, al disolverse el PRM por razones obvias y concluir con ello la política estratégica de la unidad nacional propia de los tiempos de guerra, surgió el Partido Revolucionario Institucional (PRI), no sin antes atender a las presiones del gobierno norteamericano y limpiar de líderes democráticos, progresistas y revolucionarios, la estructura social y política heredada del PRM. Harry S. Truman, presidente de los EE.UU. de Norteamérica, había advertido a todos los gobiernos latinoamericanos que la III guerra mundial estallaría en cuestión de meses, pero ahora el enemigo era el comunismo y por lo mismo había que decidirse ya, por la democracia, cuya cuna se encontraba ahora en Washington, o por los rojos encabezados por Moscú.

Miguel Alemán se comportó sensible y complaciente a las exigencias ideológicas y políticas del gobierno yankee, y frenó abruptamente el desarrollo de la revolución mexicana, su Reforma Agraria y la política económica soberana e independiente, para entregarse en brazos del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, que son los acreedores surgidos en la postguerra, no para ayudar al desarrollo de los países latinoamericanos, sino para acentuar su dependencia económica y política respecto de los intereses y la política colonial norteamericana. A partir de este gobierno el Lic. Miguel Alemán, vale la pena evaluar los vaivenes ideológicos económicos, sociales y políticos del estado mexicano hasta la fecha, incluyendo la participación de la derecha y la ultraderecha mexicana a partir del año 2000, en que el PRI fue sacado de los Pinos:
1.
De 1. De1920, en que entró en vigencia la nueva Constitución General de la República, hasta el gobierno del general Manuel Ávila Camacho, los tipos de gobierno instaurados en esa época postrevolucionaria fue la del Estado de Bienestar Social, en la que demandas sociales y políticas populares eran escuchadas, más que por gentileza de los gobernantes, en realidad porque en las primeras décadas posteriores a 1920, las fuerzas populares que habían participado en la lucha armada, conservan ocultas la mayor parte de las armas usadas en el campo de batalla, y esa presión obvia, favorecía el surgimiento de iniciativas del Ejecutivo y de los legisladores para favorecer los intereses nacionales y sociales de los mexicanos.
Quien más se distinguió por sus decisiones gubernamentales de tipo democrático, progresista y revolucionario, fue el presidente General Lázaro Cárdenas. Basta decir que, para fortalecer la defensa de los campesinos durante la Reforma Agraria, entregó 600 mil fusiles al campo, formando los que serían los Cuerpos de Infantería y Caballería de la Defensa Rural, en que cada ejido recibía una dotación de armas, controlada por la Secretaría de la Defensa Nacional, que por entonces se llamaba Secretaria de Guerra y Marina. La clase obrera, dirigida a través de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) por Vicente Lombardo Toledano, recibió también una cantidad semejante de armas, para defender las conquistas sociales.
Todavía hoy, la Universidad Obrera de México conserva una película en 35mm., del desfile de las milicias obreras armadas, en un primero de mayo, entonando la internacional, y culminada con un vigoroso discurso de Lombardo. Estas armas, sumadas a las del Ejército y la Marina, eran la garantía de la marcha ascendente de la Revolución Mexicana. Miguel Alemán paro todo esto, pero no pudo desarmar a las Defensas Rurales, mismas que se disolvieron hasta los años setentas del siglo XX.
Hermenegildo Cuenca Díaz, Secretario de la Defensa Nacional, fue quien ejecutó y liquidó a esos dos cuerpos populares de la defensa social.
2. 2. Ese Estado de Bienestar Social fue interrumpido durante los sexenios de 1946 a 1958. Hubo conquistas sociales y agrarias, pero gracias a la gran movilización social y política encabezada principalmente por el Partido Popular, nacido en junio de 1948, y la Unión General de Obreros y Campesinos de México (UGOCM), dirigido el primero por Vicente Lombardo Toledano y la segunda por Jacinto López Moreno, miembro de la Dirección Nacional de PP: En 1958, sorpresivamente fue nominado candidato presidencial el Lic. Adolfo López Mateos, Secretario de Trabajo y Previsión Social, en el gabinete de don Adolfo Ruiz Cortínez, gracias a la presión internacional de los movimientos de liberación nacional en Asia, África y América Latina. La URSS había puesto en órbita el primer satélite artificial alrededor de nuestro planeta, el Sputnik (4 de Octubre de 1957), y los norteamericanos tuvieron que intervenir cuantiosos recursos en la carrera espacial, en la carrera deportiva y en la llamada “Guerra Fría”, diversificando sus intervenciones y apoyos a sus aliados por todo el mundo, aflojando las clavijas de control un tanto en nuestro país, resquicio aprovechado por la corriente burguesa progresista y nacionalista para favorecer la candidatura presidencial de López Mateos. López Mateos llegó a declarase “de extrema izquierda dentro de la constitución”, obligando al gobierno yankee a pedir explicaciones al gobierno mexicano. A su vez, el diputado federal Sánchez Piedras, declaró que el gobierno de México se ubicaba en una “atinada izquierda”. ¿Qué ocurría en México políticamente hablando?
3. 3. Ocurría que el Estado Mexicano no está integrado homogéneamente, sino por fuerzas de signo ideológico y político distintos. Dos fuerzas políticas prevalecían en el seno de la cúpula política mexicana. Una era la encabezada por el conservadurismo y proyankismo de la gente encabezada por Miguel Alemán. La otra era la encabezada por el general Lázaro Cárdenas, con el sello democrático, progresista, nacionalista y sensible a las demandas populares. La confrontación permanente de estas dos fuerzas dentro de la política decisoria del poder político nacional, era determinante para que un gobierno asumiera actos favorables a la derecha y a la política generada en Washington, o bien, decidiera medidas favorables a los intereses de la Nación del pueblo. NINGÚN GOBIERNO EMANADO DE LA REVOLUCIÓN FUE POR ELLO, ABSOLUTAMENTE BUENO O ABSOLUTAMENTE MALO. Sus actos y sus valores derivados eran decididos por el tipo de choque entre esas dos fuerzas políticas dentro de una cúpula de poder.
4. 4. De esta realidad política se derivó la línea estratégica y táctica trazada por Vicente Lombardo Toledano, para señalar el camino a seguir dentro de los vericuetos de la política mexicana. Proponía apoyar a la parte progresista y nacionalista de la burguesía mexicana para no dejarle espacio vacío a la derecha, que desde más de un siglo atrás, había quedado fuera de los mecanismos del poder político del Estado mexicano. Los sectarios del Partido Comunista jamás aceptaron y comprendieron la esencia de ésta estrategia lombardista. Así mismo jinetearon esta concepción política los oportunistas y aventureros de toda laya que proclamaban su apoyo al régimen priista, “levantándose en armas en favor del gobierno”, pero sin aportar ideas ni proyectos favorables al desarrollo nacional y social. Esta confrontación ideológica se daba incluso dentro del partido popular. Y con ese pretexto ideológico, se iban del partido para incorporarse en puestos legislativos o comisiones bien remuneradas dentro del gobierno, en tanto que los partidarios sectarios del PCM estaban “con todo”, en contra del gobierno en su totalidad y sin hacer distinciones.
5. 5. Por otra parte, al mismo tiempo que la deuda exterior crecía y se fortalecían los vínculos con el FMI y BM, la alta burocracia, del Estado Mexicano se pronunciaba, por el tecnocratismo. Es decir, por la tesis que afirma que lo importante es el desarrollo de la técnica al margen de cualquier matiz ideológico. Que es lo mismo que decir: “Al margen de los intereses de las clases sociales”.
Posiblemente la crudeza y brutalidad del autoritarismo mostrado por Gustavo Díaz Ordaz, especialmente en Tlatelolco en 1968, y por Luis Echeverría como gobernante, en 1971, el 10 de Junio con el “Halconazo”, llevaron, a ciertos intelectuales de los llamados “orgánicos” (a sueldo de gobierno, pues), a difundir las tesis tecnocráticas. Y en las Universidades se daban becas para estudiar con los “Chicagos Boys” o en Harvard, para que los jóvenes mexicanos aprendieran a gobernar al margen de los intereses de su patria y a favor de los intereses trasnacionales.
Así fue como la alta burguesía gubernamental empedró el camino hacia el neoliberalismo, que comenzó a concretarse durante el gobierno de Miguel de la Madrid Hurtado, se refinó con Carlos Salinas de Gortari y se refrendó con Ernesto Zedillo Ponce de León, a quien cupo el dudoso honor de entregar la silla presidencial a la derecha foxiana, ujier de la ultraderecha, que en 2006 tomaría por asalto el poder presidencial.

6. 6. LA PARTIDOCRACIA.- ¿Cuándo se originó la partidocracia en el escenario nacional? Antes de 1964, según la teoría oficial gubernamental, no existían las clases sociales en México, por eso el Poder Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial, eran monopartidistas. La derecha, (PAN) y la izquierda (PPS y PCM), luchaban basándose en sus propios recursos. Pero en 1961 el PPS obtuvo su primer diputado de mayoría en el II Distrito de Nayarit. El PAN ya había obtenido un poco antes sus primeros diputados en la Cámara Federal.
Ante estos hechos el Presidente Adolfo López Mateos instituyó los llamados diputados de partido. (Reforma Electoral de 1963 que los instituye). Paralelamente con esto, el gobierno creaba y sostenía membretes de partido que se comportaban como “auxiliares” del PRI, para enviar a contender por esas siglas a quienes no habían alcanzado nominación por el entonces llamado “partido aplanadora”. Pero en ninguno de estos casos encontramos apremios democráticos. La cúpula del poder no se suicida. Los diputados de partido, que dieron origen a los plurinominales contemporáneos, así como los membretes que intentan fungir como partidos políticos, no constituyen un síntoma de democracia, sino al contrario. A mí personalmente me toco vivir esta experiencia. Fui el secretario particular del diputado Manuel Stephens García, el primer diputado oficialmente socialista de corte marxista-leninista en la historia legislativa mexicana. Fui testigo del nacimiento de ese virus letal que acaba con la vida cívica y militante de los partidos políticos independientes del Poder Público: La diputaditis. Y eso que por entonces los diputados de partido no eran los que las mafias directivas de los partidos imponían como lo hacen hoy, sino que llegaban a la Cámara los candidatos que mayor votación obtenían. Era una forma más justa de reconocer el trabajo de los candidatos más esforzados. Pero en todos los partidos se fueron relegando las ideas, los proyectos, las concepciones ideológicas, para ser sustituidos por la simple ambición de lograr una curul y disfrutar con mentalidad pueblerina los beneficios económicos y las prestaciones que el cargo legislativo reportaba. Por eso el gobierno amplió esa política dizque de apertura democrática en las siguientes reformas electorales y se decidió que fueran las dirigencias partidarias las que decidieran quiénes entraran a la Cámara Legislativa, aplicando tales políticas también al Senado de la República.
Así fue tejiéndose una red de intereses mezquinos, ajenos al interés nacional de las clases sociales propiamente dichas. Y los llamados partidos políticos dejaron de ser lo que originalmente eran, para convertirse en una especie de sociedades anónimas de carácter mercantil, en las que ya no solamente no representaban a las clases sociales, pero ni siquiera a las bases de militantes partidarios, olvidando por completo la declaración de principios, el programa y las plataformas electorales verdaderas para atraer a los votantes. Por eso los proyectos políticos basados en la realidad social y su conflictuabilidad fueron reemplazados por la llamada guerra sucia, siguiendo el modelo norteamericano de hacer política, basándose en la mercadotecnia y en las encuestas. Había que escarbar la parte oscura de cada candidato para exponerlo al escarnio público y de esta manera descalificarlo electoralmente. El Partido de Acción Nacional (PAN), se ha especializado en este tipo de política electoral, al carecer por completo de principios democráticos, de ideas políticas lógicas y de proyectos trascendentes de Nación. Pero no es el único caso, si recordamos que ni el PRI ni el PRD se han distinguido por enaltecer la actividad política ofreciendo con sentido autocrítico claros proyectos de nación para el futuro inmediato y para el porvenir distante. Así se formó una nueva clase política, divorciada por completo de la problemática social y política de la Nación y del pueblo mexicano, ocupándose solamente de una política inmediatista y pragmática que favorece exclusivamente los intereses grupales de cada organismo político, especialmente sus órganos de dirección, que adquiere compromisos con los otros grupos cupulares de esa clase política corrupta, voraz y ajena a toda sensibilidad social. Así se formó la PARTIDOCRACIA. Es decir, un gobierno surgido de los compromisos cupulares de todas las cúpulas partidarias, para llevar el negocio en una paz relativa, pero totalmente marginal respecto de la realidad nacional y popular. Y contra esa partidocracia, se expresó la irritación y el agudo desencanto del electorado en este año electoral del 2009. Y es que nadie pudo nunca cicatrizar las heridas que el enorme fraude electoral del 2006, con visos de golpe de Estado técnico y cibernético provocó en la conciencia del electorado mexicano. Tampoco nadie pudo perdonarle al PAN y su vanguardia ultraderechista (El Yunque), la ineptitud, la torpeza, el aventurismo y su profunda ignorancia política, demostradas durante estos 8 a 9 años gobernando desde Los Pinos. Y surgió la corriente política que impulsó la anulación consciente del voto, al no aceptar que obligadamente había que votar por el menos peor, en un expreso reconocimiento de la propia estolidez política. Hasta hoy, pues, las llamadas reformas electorales implementadas por el Estado, con la complicidad de la coalición de cúpulas políticas partidarias no han sido reformas, sino contrarreformas, porque esencialmente reparten prerrogativas a los partidos o mafias vigentes en el escenario político nacional, pero con el objeto de fortalecer a ese sistema corrupto y desprestigiado y no para fortalecer la democracia en sí. Nadie está dispuesto en la actualidad a luchar por rescatar al Estado de Bienestar Social. No. A eso se le llama populismo, la derecha empotrada en todas las cúpulas políticas partidarias, corruptas, inútiles y estériles. Por ello mejor estigmatizan y demonizan la figura del único mexicano que ha recorrido el país intentando organizar al pueblo para proyectar su fuerza hacia la construcción de otro modelo de nación, distinta al manipulado por la partidocracia. Por eso deben re fundarse los partidos políticos y volverlos a su valor original. Debe rescatarse el Estado de Bienestar Social que resuelva problemas concretos de la gente y no lo vea como un valor abstracto e innecesario. Se debe refundar una izquierda social basada en principios, en estudios reales de la realidad nacional y en propuestas concretas para resolver sus problemas.
Por ello, ya llevo más de siete años proponiendo la creación de una escuela de preparación política, formadora de cuadros con capacidad teórica y práctica para dirigir a las militancias políticas, como oficiales del gran ejército cívico que algún día abra de transformar a éste país en algo mejor que nuestros descendientes podrán disfrutar, un país en el que nuestros descendientes recuerden a sus padres no con rencor sino con admiración y respeto por la herencia social y política recibida. El pueblo mexicano votó en el año 2000, en el 2006 y ahora en el 2009, basado principalmente en su instinto político, al carecer de conciencia política necesaria para distinguir a los buenos de los malos a la hora de decidir electoralmente. El pueblo mexicano debe recuperar por ello su concepto de patria, de independencia, de Soberanía, de la clase social, de partido político, de sindicato, y especialmente de la responsabilidad histórica que a cada generación corresponde. Hay que construir la transición del instinto político a la conciencia política. Por eso es tan urgente la creación de las escuelas de cuadros para la realización de tales proyectos.
¿A qué contradicciones se enfrenta el actual gobierno de la derecha a nivel nacional?
Veamos:
1. La contradicción entre la legalidad y la moralidad entre sus orígenes, por no haber aceptado el “voto por voto, casilla por casilla”, que el pueblo mexicano exigía.
2. La contradicción entre la falta de legitimidad de su origen como gobierno, junto a la imposición de un golpe de Estado técnico en términos cibernéticos.
3. La contradicción entre los deseos democráticos populares y la militarización intimidatoria del país, con el pretexto de la lucha vs. el narcotráfico, pero en realidad forjando la imagen intimidatoria de un ejército dispuesto a desbaratar cualquier foco social problemático para un gobierno federal sospechoso de haber hecho fraude en el 2006, para hacerse del poder.
4. La contradicción entre una sociedad que anhela seguridad y tranquilidad y un ambiente de peligro permanente para la masa ciudadana dentro de la cual florece el secuestro y el asesinato.
5. La contradicción profunda entre los textos de los documentos básicos y los hechos contrarios cometidos por las dirigencias políticas partidarias en el ejército del poder político tanto en el ámbito del Estado, como dentro de la realidad partidaria de cada organización, especialmente del partido que actualmente usufructúa el poder gubernamental.
6. La contradicción entre los deseos de una sociedad que quiere estar bien informada sobre el quehacer administrativo y político gubernamental y la política de represión que está ejerciendo – a veces mediante el asesinato- la derecha dentro y fuera del gobierno, en contra de periodistas honestos y comprometidos con los intereses de la sociedad.
7. La contradicción entre el binomio oligopólico televisivo en sociedad abierta con el gobierno federal para fines lucrativos y transitorios, y el deseo social de contar con una política gubernamental televisiva que sirva a la tarea educativa y formadora de una conciencia social progresista y democrática.
8. La contradicción entre lo ordenado por el pacto federal entre sus resoluciones del estado federal con las entidades estatales, y la ruptura cometida por el actual encargado de la presidencia y los gobiernos estatales, bajo el pretexto de combate a la delincuencia.
9. La contradicción, desprendida de lo anterior, por el trato faccioso que el gobierno federal actual ejerce sobre Entidades gobernadas por colores políticos distintos al Partido Acción Nacional.
10. La contradicción creada por la promesa de ser el gobierno del empleo, y la desocupación masiva que se está pronunciando con cifras millonarias de asalariados desempleados.
11. La contradicción existente entre las necesidades de salud del pueblo mexicano, y el atraso, desorganización y jineteo de los fondos presupuestales por el subejercicio de los recursos, en función de las ambiciones políticas de los funcionarios del ramo.
12. La contradicción entre las fuerzas militares y policiacas desplegadas en todos los rumbos del país, con el pretexto o justificación de la guerra contra la delincuencia organizada, y el aumento progresivo de los secuestros, asesinatos y ejecutados deliberadamente como reto expreso al poder presidencial.
13. La contradicción entre los deseos democráticos del pueblo mexicano y el cierre de vías para el desarrollo de una democracia fallida. Como por ejemplo, la prohibición a la formación y participación de las coaliciones electorales y las candidaturas ciudadanas libres y ajenas a las acordadas y propuestas por la partidocracia.
14. La contradicción creada en contra de las masas populares en el rubro económico, al señalar que todo marcha bien y por los caminos apropiados mientras se reduce diariamente el poder adquisitivo del salario.
15. La contradicción existente entre los poderes fácticos que decidieron la sucesión presidencial en 2006, y el limitado cobro y pago de facturas que el nuevo gobierno atiende, sin poder cumplir con las promesas de campaña.
Todas estas contradicciones y la manifiesta incapacidad del gobierno federal para resolverlas, especialmente a favor de las masas populares han conducido al gobierno actual a la parálisis nacional, a un debilitamiento progresivo de las fuerzas productivas, a una mayor dependencia económica respecto del capital trasnacional y una progresiva depauperación de la masa productiva de la ciudad y el campo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Deja tu comentario que sera publicado automaticamente; si este,no fue publicado por favor notificalo a nuestro correo electronico sadimyer@gmail.com