jueves, 3 de febrero de 2011

Top 10 métodos modernos de control mental de las masas (parte 10)


La religión New Age, armas psicotrónicas, programación predictiva, futbol, frecuencias electromagnéticas, la Matrix, estelas químicas… son algunos de los métodos con los que la civilización moderna es hipnotizada por los brujos invisibles en la cima de la pirámide tecnotrónica
¿Somos parte de un lavado de cerebro masivo que nos lleva a ser una civilización de autómatas consumistas, algo muy conveniente para las grandes empresas y conglomerados que crean productos innecesarios y controlan  y explotan los recursos del planeta? ¿O esto es solamente la naturaleza de ser, por definición, seres culturales, inmersos en un contexto tecnocapitalista, influidos por nuestro alrededor, seres tanto miméticos como meméticos en un mar de información sin que nadie manipule las olas?

10. El sexo
Relacionado a la publicidad como a la religion, el control mental a través del sexo tiene que ver con que la energía sexual, la energía primordial que mueve al ser humano, es manipulada por la cultura para propagar el sistema consumista y para mantener al ser humano en un estado onansita de baja energía. Aunque mucho más complejo que los anuncios de cerveza de mujeres en bikini, el sexo sirve como mecanismo cuasi mágico para activar un deseo y asociarlo con un producto. Por otra parte a través del deseo sexual insatisfecho, como diagnosticara Freud, la sociedad se vuelve neurótica y hoy en día la cultura parece inculcar que todos debemos copular con supermodelos o superatletas y evidentemente en la práctica no sucede -aunque la cultura nos promete que si seguimos todos su pasos y compramos todos us productos lo lograremos- por lo cual se presenta un divorcio entre la intimidad real y la posibilidad de la sana y hasta sagrada expresión sexual -incursionando por los caminos del éxtasis- y la fantasía procrastinante que impera.
La Iglesia católica usó por varios siglos al sexo como una forma de control mental, en su caso ocultando y prohibiendo el sexo, haciendo tabú la exploración de la nave espacial del cuerpo. De esta forma guradándose la única copia de las llaves del cielo y manteniendo la exclusividad como interfaz de dios. Una sociedad sexualmente reprimida es una sociedad mentalmente reprimida y que subexplota su potencial, una sociedad más fácil de manipular. La mayoría de las cosas cambian para mantenerse igual: actualmente el control mental a través del sexo se da a través de la sobrexposición del sexo, lo que Jean Baudrillard llama lo obsceno, el ámbito donde la pornografía “es más sexy que el sexo, y por ende lo reemplaza” haciendo “explícto lo implícito”. Al igual  que sucede con la religion, la sobreinformación y sobrestimulación sexual crea una enorme confusión. Al punto de que no es que estemos excitados todo el tiempo viendo cuerpos semidesnudos en la television o videos pornográficos en internet liberando la energía libidinal creativa o el kundalini,  es que estamos drenando esta energía proyectandola a fantasmas electromagnéticos o tulpas. Si consideramos la creencia de que durante el acto sexual se produce una unión energética y una transferencia energética, se podría hablar de una vampirismo sexual electromagnético a escala global. Millones de personas enviando los filamentos de energía con los cuales podrían crear nuevos mundos a bizarras entidades catódicas que no son conscientes de que viven en un universo predatorial y no están en la cima de la pirámide alimenticia.

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